
Hoy estoy solo en mi habitación en una noche de verano. Mi habitación también está sola en esta casa vacía a la que me acabo de mudar tan rápido como me iré y a la que quiero como a los amigos inolvidables que alguna vez te hospedaron en un viaje. Las cortinas se mecen con el viento que entra por las ventanas con marcos de madera apolillados. Entono una canción, una muy suave dedicada a las cuatro paredes que me rodean.
Todos los sonidos de calle se meten por las ventanas: las bolas del billar que está al frente, los cobradores gritando sus rutas y una pareja que conversa casi en la puerta de mi casa. Dejo la guitarra a un lado y observo. Él, que tiene una mochila azul en su espalda, está parado mirándola fijamente; ella, con el cabello teñido de rubio, lo mira y mira a los costados y contiene su risa (o su sonrisa).
Pasan algunos segundos. Ella no puede contener más la risa (que en verdad era una sonrisa) y da un paso hacia él (el paso más importante). Se besan. Se abrazan. Yo sonrío. Giran ellos abrazados y ella mira al cielo. Entonces se da cuenta de mi intromisión a su intimidad en la vía pública de mi casa. Se sonroja y lleva de la mano al afortunado, que mira hacia mí. ¡Felicidades muchachos! Les grito en medio de su huída. Gracias, responde el hombre sonriente.
Mi vereda queda vacía de nuevo, solitaria como yo y mi cuarto en mi casa vieja. Tomo la guitarra, me pongo a cantar en la oscuridad una canción sobre la soledad y sonrío.
Hola Alexis..buscando cosas para un trabajo.. me encontre con esa imagen que me atrapo y empece a leer por curiosidad, cosa que nunca suelo hacer..es muy lindo lo que escribiste..la soledad, no es estar solo..hay que aprender a vivir con uno, sin complejos y acepatr cada momento que se presenta, por lago pasan las cosas..nada mas..y buena suerte..
ResponderSuprimirSe trata de vivir sólo con uno mismo y vivir con los demás sin perder uno su propia autonomía. Disfrutar cada sensación del viento, el silencio y el amor. Abrazos.
ResponderSuprimir